La vida espartana era mucho más intrincada de lo que la historia nos quiere hacer creer . Más allá del célebre entrenamiento bélico, los niños espartanos pasaban por un severo proceso de adiestramiento que enfatizaba la obediencia a la polis y el desprecio por el lujo . Su sociedad fomentaba el bravura en la combate, pero también la devoció